Liberalismo. Surge en el siglo XVII de manos de la Escuela Clásica.
Consideraba al ser humano como un ser libre por naturaleza, con capacidad de elegir entre hacer el bien y hacer el mal. Según esta corriente, con los delincuentes se debía intervenir mediante la pena-disuasión (el castigo de un delincuente debía servir de escarmiento para él mismo y de ejemplo para los demás ciudadanos. Pretendía la prevención general) y la retribución-proporcionalidad del delito (con el cumplimiento de la pena el delincuente "pagaba" el daño causado a la sociedad). Sus máximos exponentes fueron Beccaria, Feuerbach y Bentham.
Positivismo. Surge con la Escuela Positivista en el siglo XIX.
Sus máximos exponentes fueron Lombroso, Garofalo y Ferri. Una de las ideas claves introducidas por el positivismo es la idea de determinismo. Los hombres son impulsados sin resistencia a sus acciones por su constitución (determinismo biológico) o por las fuerzas sociales (determinismo sociológico). Por lo tanto, las personas no son libres al actuar sino que lo hacen condicionadas o determinadas por su naturaleza y por el ambiente que las rodea. Como consecuencia, lo que necesitan las personas que se desvían de la norma no es un castigo, sino rehabilitación y tratamiento. Basándose en el "ideal de la rehabilitación" los positivistas introdujeron en los sistemas penales el tratamiento individualizado y las alternativas a la pena privativa de libertad". (Garrido y Vidal, 1987)
Escuela Crítica (siglo XX).
Promueve el trabajo comunitario y pretende el cambio de la estructura social con el fin de eliminar el determinismo. Según esta escuela, la desadaptación es cuestión de muchos factores y es preciso que los acotemos todos.
Por lo que debemos tener en cuenta, al igual que han existido distintas corrientes para abordar la desadaptación según la consideración del individuo que se tuviera, también existían distintas fases de respuestas sociales a la desadaptación. Nos encontramos por orden con las siguientes:
-Fase represiva (Internamiento).
-Fase de Beneficencia (Ayuda).
-Fase terapéutica (Tratamiento).
-Fase técnica (Trabajo de casos).
-Fase crítica (Trabajo comunitario).
CONCLUSIONES:
Tras varias semanas viendo las posibles variaciones en las que las desadaptaciones pueden desencadenar varias acciones, debo anunciar bajo las distintas influencias históricas, que debemos remitir que en cada de una de las fases se observan errores, que a día de hoy, a pocas personas le importan desde hace bastante tiempo las reformas jurídicas y las reformas legislativas, visto lo visto, son tardías y arcaicas en el sistema de Justicia actual, sin obviar argumento alguno soy persona de que “las personas solo aprendemos por palo propio y nunca por palo ajeno”, en los momentos en los que las personas desadaptadas o con finalidad desorganizada creo entender que debe recibir un castigo acorde con la ejecución de dicho delito o corrupción, eso si pero obviando el nivel de injusticia. Es decir mientras existan políticos que tras grandes robos de sumas de dinero publico, sean acusados y enjuiciados con leves penas que no superan los 5 años de reforma o cárcel, y que luego un pobre delincuente que por necesidades o carencias en su familia roba por alimentarse y alimentar a los suyos cumpla condenas superiores de entre 6 y 7 años. Al cual añadiré que políticos o cargos específicos o famosos televisivos abriendo un poco mas el abanico, decir que encima no se le obliga a devolver lo sustraído ya dicho bribón lo redistribuye en familiares o conocidos, algunos de los ejemplos mas conocidos en la historia de España podrían ser RUMASA, al frente de Ruíz Mateos, el caso Malaya, con Roca al frente más algunos famosos como la Pantoja y su marido Julián Muñoz, y por añadir un escandalo mas nuestro amigo Urdangarin marido de una de las princesas de España, como poco dirían algunos. Con ello solo decir que la equidad de equilibrar los actos con las peñas o castigos, el siglo XXI sigue siendo arcaico y favorecedor de aquellos que aun hoy por hoy siguen manejando el capital a cambio de favores. Tras esta breve opinión de la justicia Española, solo queda recalcar que es una opinión y que todo cambiara quizás cuando todo ser sea igual ante la justicia, sin favores por poseer un apellido, o por pertenecer a un club, partido, o liderar una bandera, ya que así lo recoge nuestra constitución. De ahí que piense que ninguna de las tres etapas mencionadas, resuelvan las condiciones de mejora de la readaptación de los seres por igual, ya que el dinero lo tiñe todo.
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