jueves, 3 de noviembre de 2011

Boundin'

 
Tras haber meditado y reflexionado sobre el video que pudimos ver en clase de E.B. resaltare con subjetividad los valores transitorio que el video consigo ver, no con ello puedo decir que este cortometraje haya suscitado un desinterés a pertinentes ideales de la vida funcional realista a la que estamos embaucados. A día de hoy todos somos cordero y en otros momentos de nuestra vida todos somos topos, la vida que compartimos entre individuos hacen que haya este gran efecto de péndulo por el que estamos guiados, unas veces en un extremo y otras en otro, no sin pasar antes por el punto medio, aquel que nos deja ver un lado y el otro., ese equilibrio con el que la sociedad debería convivir y compartir una realidad sin tabúes ni prejuicios. Las posiciones de estar en un lado u otros vienen de la mano, del estado anímico y de la propia autoestima del sujeto, en ellas los cambios emocionales hacen guiar ese movimiento pendular, el estado anímico también es influyente al igual que nuestra percepción física propia, ya que en el siglo XXI en el que estamos embaucados, las modas y los medios comunicativos fundamentan al ser, bajo un estereotipo físico saludable y muy comprometido por cómo es visto por lo demás, en el que se establecen cánones de belleza a los que cada sujeto aspira llegar a convertirse. Volviendo al video nuestro cordero es guiado por otro sujeto como es el Conejilope, hacia una maduración personal de entender y comprender, que  debe aprender a vivir con lo que le  imponen y con  lo que es, para así empezar a  ver la realidad en la que vive.

En la vida nos encontraremos con situaciones similares, a las que hemos visto en el video, aunque no desde  un mundo de colores y de animalitos felices en un paraíso, nosotros nos encontraremos  con realidades más crudas y frías,  en las que las tragedias podrían será más tragedias que alegrías, siempre dependerán de nuestro funcionamiento como educador, a la hora de establecer criterios de actuación, emplear una metodología adecuada a  cada caso o práctica, no con ello siempre se acertara con las actuaciones, así que de cada caída o error hay que  valorar todo lo que condiciona dicho echo. Como cierre a mi contexto solo decir que  la alegría de vivir nos conduce a un éxito rotundo, por ello os regalare una de las frases que en muchas ocasiones me  repito a modo de motivación: “El optimismo es una fuente de riqueza”.

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